Aplicación de la macarrovaloración en el INAP, vista por la AGPD

En diciembre de 2004, la Agencia Española de Protección de Datos publicó unas Recomendaciones al Instituto Nacional de Administración Pública como resultado de una inspección de oficio, que pueden verse a través de su sitio web (pdf). Aunque las recomendaciones propiamente dichas apenas tratan el tema, las conclusiones de la inspección incluyen un apartado (5.8) referido a su Archivo y al tratamiento archivístico de los documentos producidos por este organismo que reproduzco íntegramente porque no tiene desperdicio (la cursiva es mía).

5.8. Conservación de la documentación.

En los Servicios Centrales del I.N.A.P. se dispone de un Archivo Central en el que se custodia la documentación utilizada en la gestión de las actividades formativas incluida la correspondiente a los procesos y cursos selectivos. Dicho archivo ha sido creado hace unos doce años y contiene documentación desde el año 1944 procedente del desaparecido Instituto de Estudios de Administración Local.

La documentación que se custodia en el Archivo Central incluye entre otros aspectos, solicitudes, relaciones de participantes, nombramientos y evaluaciones de profesores, partes de firma, exámenes, trabajos, libros de registro de diplomas, fichas de opositores y actas de tribunales. Algunos Centros, con carácter previo a la remisión de la documentación al Archivo Central, realizan un expurgo de la misma y destruyen la que consideran que no es necesario conservar.

El I.N.A.P. no dispone de unas normas para determinar la documentación que se debe conservar ni del procedimiento a seguir para la destrucción de los documentos que contengan datos de carácter personal y que tengan que ser desechados.

Una empresa privada retira la documentación, que previamente ha sido depositada en cajas, de las instalaciones del Instituto para proceder a su destrucción emitiendo el correspondiente certificado. Entre el Instituto y la citada compañía no se ha formalizado un contrato que regule esta prestación de servicios.

Sobre estas custiones, la Agencia recomienda únicamente  “delimitar […] los procedimientos a seguir respecto a la documentación que deba ser desechada” y que el contrato -que sí debía existir, a pesar de lo que parece desprenderse de la última frase- cumpla los requisitos exigidos por la LOPD.

Este pequeño texto da para mucho, pero no creo que este sea el medio adecuado (ni yo la persona apropiada) para tratarlo. No obstante, no me resisto a anotar algunos pensamientos:

  • Lección de braquigrafía: AEPD (o AGPD) son las siglas de la Agencia Española de Protección de Datos, en ningún momento Agencia Española de Protección de Documentos (¿Agencia Española que Pasa de los Documentos?)
  • Consejos vendo, que para mí no tengo: ¿cuántos cursos se habrán impartido en el INAP a lo largo de todos sus años de existencia sobre gestión de archivos de oficina, tratamiento archivístico, protección del patrimonio histórico…?
  • Frente a la macrovaloración… ¡macarrovaloración!: dícese de la teoría sobre los procesos de valoración archivística que propugna una metodología macarrónica basada en criterios subjetivos oculares (a ojo) para eliminar grandes cantidades de documentos (a bulto) de forma no controlada (a sobaquillo).

Y es que… mejor tomárselo con humor.

Los documentos electrónicos. Qué son y cómo se tratan (reseña)

lib_jss_docelecEstas Navidades, mientras buscaba algún libro para regalar, me topé con el libro Los documentos electrónicos. Qué son y cómo se tratan (Gijón: Trea, 2008). Aunque es un tema que me llama la atención, no puedo decir que sepa mucho sobre ello. Por eso, y porque había leído otras cosas de su autor, Jordi Serra (página personal en la UB y ficha del directorio EXIT) -uno de los máximos especialistas de nuestro país en la materia-, que me habían gustado, pensé que podría estar bien comprarlo para echarlo un vistazo “un día de estos”. Creo que no me equivoqué. Después de una primera lectura, tengo la impresión de que el libro de Serra es de lo mejorcito que se ha publicado en los últimos tiempos en lo que a bibliografía archivística se refiere.

Se trata de un librito de no muchas páginas, en la línea de lo que ha venido saliendo en la colección Archivos Siglo XXI (lleva hasta la coletilla “Qué son y cómo se tratan”, como otros títulos de la misma colección). Consta de tres capítulos: en el primero (¿Por qué nos preocupan los documentos electrónicos?) se tratan cuestiones básicas sobre el documento electrónico, la problemática y los retos que plantea su gestión… Quizás, los temas que más se han repetido en la bibliografía española al respecto, aunque en esta ocasión tratados de forma sencilla en apenas quince páginas. El segundo (¿Cómo gestionar los documentos electrónicos?), que es el que más me ha gustado, aborda la gestión a lo largo de todo el ciclo de vida: objetivos, recursos necesarios, metodología y tratamiento archivístico. Y el tercer capítulo (¿Cómo conservar los documentos electrónicos?), referido a la conservación a largo plazo, me ha resultado la parte más árida, quizás porque trataba aquello de lo que menos había leído con anterioridad.

Lo que más me ha gustado del libro:

  • Que los contenidos están muy bien organizados.
  • Que está escrito desde un punto de vista más práctico que teórico y más pragmático que dogmático. Además, en un estilo bastante directo: no se pierde dándole vueltas a un único concepto ofreciendo infinitas definiciones, sino que explica de forma sencilla la significación que pretende y así consigue avanzar en un discurso coherente y de fácil (por lo general) aprehensión.
  • Que está muy actualizado en lo que a bibliografía y proyectos (internacionales en ambos casos) se refiere.

Lo que menos:

  • Que en ocasiones se echan de menos algunas notas ampliatorias y explicativas, e incluso un mayor número de referencias.

Hay algunas partes que tengo que releer; por ejemplo, la referida a la valoración, así como el citado tercer capítulo. No obstante, no puedo sino recomendar este libro. A mí por lo menos me está ayudando bastante a (empezar a) ponerme al día en este tema.

¿Hay alguien por ahí que también lo haya leído?

Decálogo del records manager del siglo XXI

¿Cuál es el perfil del records manager del siglo XXI? En Adventures in Records Management proponen una serie (abierta) de características que he extraído, traducido de aquella manera e interpretado así:

  1. Cultura informacional al menos básica
  2. Conocimientos de arquitectura de la información
  3. Capaz de gestionar proyectos
  4. Saber trabajar en equipo
  5. Conocer técnicas de negociación
  6. Tener habilidad redactando
  7. Buena disposición para impartir formación
  8. Ser un experto en Gobernanza de la información
  9. Buen auditor
  10. No hace falta ser un especialista en vigilancia tecnológica, pero sí un buen “horizon scanner

Y, por supuesto, saber algo de gestión de documentos.

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MoReq: requisitos funcionales de un SGDEA

Componentes de un SGDEA en MoReqSiguiendo el plan que establecí para abordar la cuestión de MoReq, toca ahora explicar en qué consisten los requisitos que plantea -espero que no sea mucho tostón-. Para ello, haré referencia entre corchetes a la sección correspondiente de la especificación en que se incluyen, de manera que si alguien está interesado en alguna parte en especial pueda encontrarlo más fácilmente.

En la anterior anotación sobre el tema decía que un SGDEA estaba compuesto, de una parte, por el software destinado al efecto; y, de otra, por una serie de procedimientos y políticas (elementos no funcionales). El primero de estos componentes es el principal objeto de la especificación, que incluye no sólo los requisitos funcionales para la gestión de documentos electrónicos de archivo; también hace una somera relación de las funcionalidades que puede tener el sistema con respecto a:

  • la gestión de documentos de archivo no electrónicos [10.1];
  • la conservación y eliminación de expedientes mixtos [10.2];
  • su relación con los SGDE (partiendo de una diferenciación previa de ambos) [10.3];
  • posibles recursos de flujos de tareas [10.4];
  • la utilización de firmas electrónicas [10.5];
  • soportar tecnologías de encriptación [10.6];
  • utilizar filigranas electrónicas y elementos similares [10.7];
  • su interacción con otros sistemas [10.8].

Además, dedica un capítulo entero [12] a los requisitos que debe tener la aplicación con respecto a la utilización de metadatos, así como a los distintos elementos de éstos para cada nivel de la estructura jerárquica (cuadro de clasificación, expediente, volumen de expediente y documento de archivo).

Por otro lado, MoReq recoge también una serie de requisitos genéricos referentes al segundo de los componentes del SGDEA, a los que denomina “requisitos no funcionales”: la usabilidad del sistema [11.1]; el rendimiento [11.2] y disponibilidad [11.3] que debe proporcionar; su conformidad con las normas técnicas establecidas en cada caso [11.4], así como con las disposiciones normativas y reglamentarias aplicables -¡aquí hace referencia al temido efecto 2000!- [11.5]; y los requisitos a tener en cuenta ante la externalización de servicios y la gestión de datos por parte terceros [1.6].

De esta forma, se abarcan los cuatros ejes que comprende un SGDEA, tal y como ha representado gráficamente Roger Crumpton [pdf: 2,86 MB] en la ilustración que acompaña esta anotación. No obstante, esto se está alargando mucho y por eso dejo sólo mencionados los referidos requisitos y paso a describir brevemente los requisitos funcionales propiamente dichos que establece MoReq:

  • Cuadro de clasificación [3]
    Es el elemento clave de cualquier SGDEA, ya que define el modo en que los documentos electrónicos de archivo, una vez capturados en el sistema, se organizan en expedientes, así como las relaciones entre dichos expedientes. Es decir, se les asignan códigos que se corresponden con la clase del cuadro de clasificación a la que pertenecen, lo que permite que el SGDEA los gestione. Estas clases deben reflejar las funciones de la organización, generalmente representadas de forma jerárquica a través del cuadro. A través de cuatro secciones, la especificación enumera los requisitos aplicables a la configuración del cuadro de clasificación [3.1], el trabajo con clases (agrupaciones documentales lógicas en el cuadro de clasificación) y expedientes [3.2], volúmenes (agrupaciones documentales en que pueden dividirse los expedientes muy voluminosos, a efectos de facilitar su gestión) [3.3] y sobre el mantenimiento del cuadro de clasificación [3.4].
  • Controles y seguridad [4]
    Es este capítulo se establecen los requisitos destinados a controlar:

    • el acceso a los documentos del sistema [4.1];
    • la creación de copias de seguridad que permitan recuperar la información de los documentos originales ante cualquier fallo del sistema [4.3];
    • las transferencias y movimientos de los documentos [4.4];
    • la autenticidad de los documentos de archivo [4.5];
    • las condiciones de seguridad de los documentos clasificados [4.6];

    En relación con estos aspectos, la sección 4.2 recoge las pautas necesarias para que el sistema almacene en una pista de auditoría –que podría formar parte de los metadatos asociados a cada documento- cualquier acceso u otra actividad que afecte a un documento de archivo, con objeto de garantizar su admisibilidad jurídica y facilitar la recuperación de los datos.

  • Conservación, eliminación o transferencia [5]
    El sistema debe poder integrar las normas de conservación (tanto las legales como las internas) establecidas para cada expediente y asociarlas a éstos [5.1]. Del mismo modo, la especificación recoge los requisitos para poder gestionar los procesos de revisión de los expedientes una vez alcanzada la fecha o la acción especificada en la norma de conservación (valoración y selección), con el propósito de decidir su conservación, transferencia o eliminación, operaciones que se describen en la sección5.3.
  • Captura de documentos de archivo [6]
    Con el término “captura”, MoReq hace referencia al conjunto de procesos a través de los cuales un documento se incorpora al SGDEA: la captura en sentido estricto -a través de un sistema de entrada flexible, que permita recibir tanto documentos simples como expedientes, en distintos formatos, procedentes de distintos canales de comunicación (redes de área local, redes de área extensa, correo electrónico, fax, correo postal) y con frecuencias de llegada y volumen variables- y el registro (acto por el que se adjudica a un documento de archivo un identificador único en el momento de su entrada en el sistema); su clasificación con respecto al cuadro de clasificación establecido; la adición de metadatos; y almacenamiento en el depósito o repositorio correspondiente. La sección 6.4 hace especial mención a los requisitos necesarios para la gestión del correo electrónico.
  • Referencias [7]
    En este capítulo se abordan los requisitos necesarios para que el SGDEA pueda asignar identificadores únicos para referenciar las distintas entidades que lo componen (clases, expedientes, volúmenes, documentos de archivo).
  • Búsqueda, recuperación y presentación [8]
    “Una parte esencial del SGDEA es la capacidad para que el usuario recupere expedientes y documentos de archivo”. Para ello, se establecen requisitos para las herramientas de búsqueda (que puede apoyarse en un tesauro asociado) y navegación del sistema [8.1], así como para la presentación de la información recuperada, bien en forma de visualización en pantalla [8.2], a través de impresión [8.3] o de cualquier otra que resulte necesaria [8.4].
  • Funciones administrativas [9]
    MoReq se ocupa también de los aspectos relativos a la gestión interna del sistema y a las herramientas asociadas a ésta: recuperación del sistema, copias de seguridad, gestión de parámetros y supervisión del estado del sistema, administración de los perfiles de usuario, elaboración de informes…).

Ahora que ya tenemos una idea sobre lo que es MoReq, ¿qué cambios se van a producir con MoReq2? Esto lo veremos mañana (o pasado). Y así me lo quito de encima de una vez ;-)

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MoReq: modelo de requisitos para la gestión de documentos electrónicos de archivo

A partir del impulso dado por el DLM-Forum, especialmente a través de su plan de acción -los llamados “10 puntos de seguimiento”-, la Comisión Europea decidió desarrollar un modelo de requisitos para la gestión de documentos electrónicos, que sería financiado a través del programa IDA -en la actualidad IDABC– (ver anotaciones anteriores). La licitación fue concedida a la consultoría británica Cornwell quienes –con el apoyo de un grupo de expertos de varios estados miembros- elaboraron entre 1999 y 2000 la especificación MoReq (versión española: pdf de 2,96 MB), editada por la Comisión Europea en 2001 como suplemento VI de Insar, el boletín europeo sobre archivos. Posteriormente se hicieron traducciones en otras lenguas oficiales comunitarias, incluido el español (cuya traducción fue revisada por el Grupo CARMEN).

El objetivo de MoReq es definir, de forma general, las características que debe tener una “aplicación destinada a la gestión de documentos electrónicos de archivo, si bien también se puede utilizar en la gestión de documentos de archivo tradicionales” (sección 2.2), en el marco de un sistema de gestión de documentos electrónicos de archivo o SGDEA (ERMS: Electronic Records Management System)-. Dicho sistema comprende:

  • El software destinado al efecto, que puede consistir en un módulo especializado, en varios módulos integrados, en software desarrollado a la medida del usuario o en una combinación de varios tipos de programas informáticos (1.3). En la sección 2.2 se indica que los SGDEA suelen o pueden estar integrados (aunque debidamente diferenciados) en un sistema de gestión de documentos electrónicos (SGDE). El SGDEA se ocuparía de gestionar documentos de archivo, mientras que el SGDE se ocupa de documentos electrónicos en el sentido amplio del concepto (que no son documentos de archivo, aunque pueden llegar a serlo).
  • Una serie de procedimientos y políticas, definidos en buena parte por las tradiciones, perspectivas y exigencias normativas propias de cada país y/o de cada organización (1.3).

MoReq se ocupa, fundamentalmente, del primero de los componentes: de definir los requisitos funcionales de la gestión de documentos electrónicos de archivo en el seno de un sistema de gestión de documentos electrónicos de archivo (SGDEA), es decir, aquellas funcionalidades que debe cumplir el software destinado a la gestión de documentos electrónicos de archivo. Y está destinado a:

  • Los posibles usuarios del SGDEA, como punto de partida en la preparación de una licitación.
  • Los usuarios de SGDEA, en la auditoría o evaluación de un sistema ya existente.
  • Las organizaciones dedicadas a la formación, como documento de referencia en la preparación de cursos de gestión de documentos de archivo o bien como material de trabajo en sus cursos.
  • Las instituciones académicas, como instrumento docente.
  • Los proveedores y creadores de SGDEA, como directriz que guíe el desarrollo de sus productos, destacando las funcionalidades necesarias.
  • Los proveedores de servicios de gestión de documentos de archivo, como orientación sobre la naturaleza de los servicios que prestan.
  • Los posibles usuarios de servicios externos de gestión de documentos de archivo, como referencia a la hora de especificar los servicios que van a contratar.

Se trata en cualquier caso de una especificación, no de una norma elaborada por un organismo de normalización reconocido. Sus elementos no son obligatorios, sino recomendaciones de carácter genérico que deben/pueden adaptarse en cada caso específico. No obstante, MoReq distingue entre requisitos preceptivos (aquellos que deberían ser tenido en cuenta en la mayoría de las implementaciones de SGDEA) y requisitos recomendables.

La estructura del documento -articulado en capítulos que a su vez se dividen en secciones- tiene cuatro partes diferenciadas:

  • En una primera se hace una introducción a la especificación (cap. 1) y se explica la terminología básica empleada empleada en la especificación, profundizando además sobre determinados conceptos clave (documento de archivo y documento electrónico de archivo; expediente y volumen electrónico; cuadro de clasificación; clase; SGDEA; captura de documentos de archivo; perfil del usuario), para terminar con una representación gráfica del modelo de relaciones entre entidades en un SGDEA (cap. 2).
  • La parte más importante de MoReq es, lógicamente, los requisitos, establecidos a lo largo de los capítulos 3 a 12. Para no hacer el post excesivamente pesado, dejamos para otro día el repaso a estos requisitos.
  • La parte final (cap. 13) está dedicada a explicar el modelo formal de referencia ya presentado en forma de diagrama en el capítulo 2. Además, cuenta con un glosario más amplio que incluye y completa la terminología básica d la primera parte.
  • Por último, se acompaña de unos anexos con información sobre las normas y documentos de referencia empleados, el desarrollo de la especificación, etc.

Para terminar (por ahora), otra cita de MoReq:

Si los requisitos incluidos en esta especificación MoReq llegan a aplicarse en la práctica, deberán dar lugar a un sistema que gestione documentos electrónicos de archivo con el grado de confianza e integridad deseados, aunando las ventajas del método de trabajo electrónico con la teoría clásica de gestión de documentos de archivo.

Mañana -si todo sale bien- acabo con todo esto de MoReq. Por lo menos, espero que a alguien le sirva (al menos lo mismo que me está sirviendo a mí).

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TAPE: Training for Audiovisual Preservation in Europe

Hace unos días circuló por distintas listas de correo la convocatoria del último taller de TAPE sobre gestión de colecciones audiovisuales (TAPE workshop on management of audiovisual collections), que va a celebrarse en Amsterdam entre los días 18 y 24 de abril de 2007 [Digitization 101 ha publicado el texto de la convocatoria (en inglés)]. La verdad es que me habría gustado asistir a alguno de los eventos organizados en el marco del proyecto TAPE (Training for Audiovisual Preservation in Europe), financiado por la Unión Europea en el marco del programa Cultura 2000, y que finaliza el próximo año. Por cierto, este año se celebró en el Centre de Recerca i Difusió de la Imatge (CRDI) del Ayuntamiento de Girona un taller sobre Materiales audiovisuales y tecnología digital.

¿En qué consiste TAPE?

Misión del proyecto TAPE

TAPE pretende contribuir a los planes de acción para la preservación de la herencia audiovisual sentando las bases de un programa de concienciación y formación destinado a los no especialistas. TAPE va a reunir a expertos de grandes organizaciones y de aquéllas implicadas en programas tecnológicos avanzados (tales como PRESTO-Space y Film-FIRST) para desarrollar un programa de formación y materiales de apoyo.

TAPE se ocupa sobre todo de la preservación y de las cuestiones sobre el acceso a los materiales audiovisuales en instituciones no dedicadas al efecto, esto es, colecciones que sin especializándose en lo audiovisual, tienen colecciones audiovisuales [como es el caso de buena parte -si no la totalidad-, en mayor o menor medida, de nuestros archivos]…

[Traducción mía :) ]

El proyecto está coordinado por la Comisión Europea para la Preservación y el Acceso (ECPA), con sede en Amsterdam -puede encontrarse información sobre ECPA en el sitio web de la Biblioteca Nacional-, y cuenta además como coorganizadores con: el Archivo del Jazz y el Pop de Finlandia (JAPA) -lástima no saber suomi-; la Oficina Central de los Archivos Estatales de Polonia (Naczelna Dyrekcja Archiwów Państwowych; directorio institucional y sitio web de los Archivos Estatales Polacos); el Phonogrammarchiv (PHA) de la Academia Austriaca de las Ciencias (OEAW); y el Centro para la Reproducción, Encuadernación y Restauración de los Archivos Estatales de Italia (CFLR), que sería más o menos el equivalente a nuestro Servicio de Reproducción de Documentos

Además, cuenta con el apoyo de otras veinte organizaciones asociadas (associate partners) que participan en una o más actividades específicas: institutos nacionales del film -lo que sería nuestro Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales-; museos y archivos audiovisuales, como el de la BBC –en TVE no andan como para poner dinero en iniciativas como ésta, como leíamos hace poco en Archivologo (I, II y III)-; universidades… En su mayor parte pertenecen al centro y norte de Europa (Países Bajos, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Reino Unido y Francia), y no sólo de países de la UE, también hay organizaciones de Noruega, Suiza y Rusia. Curiosamente, ninguna española (aunque tampoco alemana, por ejemplo).

El proyecto está organizado en nueve líneas de trabajo [puede leerse una descripción de cada una en un documento [pdf] disponible en su sitio web], repartidas entre las entidades organizadoras:

En The Ten Thousand Year Blog destacan su base datos de literatura especializada, que contiene referencias a 163 recursos sobre preservación y digitalización de materiales audiovisuales. Vale la pena echar un ratito en ella para recopilar algunos artículos interesantes.

e-Domec: la gestión de documentos en la Comisión Europea (E-DOCPA 2006)

e-Domec (logotipo)El miércoles 22 de noviembre dio comienzo E-DOCPA con una conferencia inaugural pronunciada (en un exquisito inglés, casi del Follow me, que me permitió despojarme de los auriculares) por Frank Brady (y no, no es de esos Brady) sobre E-Domec, siglas de Electronic archiving and Document Management in the European Commission, a cuya presentación se puede acceder desde el sitio del Congreso.

E-Domec es el nombre que ha dado la Comisión Europea (en adelante “CE” o “la Comisión”) a su política de gestión de documentos. Dio sus primeros pasos en enero de 2002, cuando la Comisión enmendó su Reglamento interno con las disposiciones relativas a la gestión de documentos establecidas en la Decisión de la Comisión 2002/47 [pdf] -elaborada a partir del documento C(2002) 99 final [pdf] sobre “Simplification and modernisation of the management of the European Commission’s documents (Action 9 of the interim action plan on simplification)”-. Este marco normativo se vio completado en julio de 2004 con la Decisión de la Comisión 2004/563 [pdf], de 7 de julio de 2004, por la que se modifica su Reglamento interno, en lo que se refiere a los documentos electrónicos y digitalizados.

Los objetivos de esta política son muy claros, como señala Frank Brady en su ponencia:Frank Brady, responsable de e-Domec

  • mejorar la calidad de trabajo de los departamentos de la CE;
  • preservar la memoria de la institución;
  • permitir rendir cuentas de sus acciones al Parlamento, al Consejo, al Tribunal de Cuentas…;
  • y aumentar, en definitiva, la transparencia de la CE ante el ciudadano europeo.

Pero E-Domec no es sólo una política; también es un equipo de trabajo (en el que, por cierto, hay varios españoles) enmarcado en la Secretaría General de la Comisión como unidad B.3 y dirigido por el propio Frank Brady. Los trabajos de esta unidad SG B.3 se desarrollan –siguiendo de nuevo a Brady- en tres niveles:

  1. A nivel normativo, trabajando en las normas de desarrollo de las citadas Decisiones (algunas ya elaboradas, como las de registro, clasificación y valoración; y otras en preparación, como las de transferencias a los Archivos Históricos)
  2. A nivel técnico, con el desarrollo de herramientas informáticas (como el nuevo Sistema de Gestión de Documentos Electrónicos HERMES, que pretende ser una plataforma común para las distintas aplicaciones que trabajará con un único depóstio/repositorio; ARES -Advanced Records System-, que pretende “acabar” con Adonis 5.3 -a estos de la CE les ha dado por la mitología griega-, la herramienta de registro utilizada en la actualidad; o la aplicación NOM-COM, que gestiona el cuadro de clasificación)
  3. A nivel organizacional, desde su posición central como unidad dependiente de la Secretaría General de la CE y al mismo tiempo en contacto con las diferentes Direcciones Generales, ya que lleva a cabo distintas medidas de formación e información (entre las que se incluye su propio sitio web), y apoya y supervisa el trabajo de los Encargados de Gestión de Documentos (DMOs) de cada departamento o Dirección General.

Por otro lado, el trabajo de e-Domec se encuadra dentro del marco estratégico eCommission, que busca la implantación y el desarrollo de los servicios de la e-Administración en la propia CE, y recogido en el plan i2010 (no I-EUROPA 2010, como se decía en la documentación de E-DOCPA). El futuro que plantea la implementación de la e-Comisión supondrá para su política archivística y de gestión documental, como comentaba Brady, cambios importantes en los hábitos y en la cultura de gestión de documentos existente; en la tecnología de los sistemas de información; en los recursos humanos y presupuestarios destinados al efecto. Va a requerir (de hecho lo está haciendo) la coordinación de un conjunto de profesionales provenientes de distintos ámbitos (archiveros, documentalistas, informáticos, juristas…) y la implicación de la jerarquía al más alto nivel.

Para terminar, me quedo con dos frases de la pequeña entrevista a Frank Brady en La Voz de Asturias con la que enlábamos en la anterior entrada:

…hay que dar el salto y es vital la transparencia porque los ciudadanos tienen derecho a saber y a tener acceso a la información.

Si el Gobierno ofrece los servicios, los ciudadanos los usarán.

¡Qué cosas dice este Brady!

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